martes, 8 de julio de 2014

Capítulo 38[Pichi Pichi Pitch]+Noticias


Hola lindas, hoy les traigo el próximo capítulo de la historia de Pichi Pichi Pitch, como pueden ver estoy empezando a publicar nuevamente ambas historias. Antes de comenzar quiero decir que la anterior entrada solo recibió 1 comentario y me gustaría que leyesen la entrada anterior y comentasen. Porque la historia lleva meses decaída, tanto esta como la otra y si no reciben comentarios no tiene sentido continuarla. Otra noticia es que he colocado por fin las nuevas páginas en el menú, así que las animo a que las vean y dejen un comentario. La última noticia sobre la historia es que un personaje dejará de aparecer porque su creadora se fue hace meses de Blogger y como saben algunos personajes no son míos y no pienso disponer de ellos en ausencia del autor, si la creadora vuelve su personaje volverá a aparecer, mientras no, lo siento. No es la primera vez que tomo esta medida, un día una de las creadoras de un personaje había borrado el blog y no se veía por blogger y lo iba borrar, pero la chica volvió y se solucionó.

Capítulo 38:La perla en otras manos.
Nerissa se hacía tirabuzones con  su cabello impaciente, Nerea se había ido hace unos días con la promesa de que traería consigo una perla. La gran puerta del castillo se abrió con un chirrido, tras ella se ocultaba una joven de 18 años con un cabello negro y largo y un vestido hermoso que adornaba a sus largas piernas indicando que no era una sirena. Su rostro estaba iluminado por una siniestra sonrisa. En su  mano derecha reposaba un pequeño collar de color añil.
No hubo diálogo entre ambas mujeres, la recién llegada simplemente se dirigió hacia la mujer que se sentaba en un trono verde y con una reverencia le entrego el collar, que a simple vista no tenía nada de especial, pero ambas sabían que contenía un gran poder. La mujer sonrió, a pesar de tener 40 años su rostro no tenía ninguna arruga y seguía igual de bella que el primer día en el que la adolescente la había conocido, 5 años atrás. Comenzó a acariciar el collar  finalmente este se abrió mostrando una reluciente perla. Nerissa la acarició y finalmente la colocó  nuevamente en el collar que guardó en un pequeño cofre.
-¿Dónde está la sirena?-preguntó dirigiéndose a  la joven.
-Está en el lugar que un día debió ocupar su hermana años atrás-dijo con seriedad.
La mujer la entendió perfectamente, quizás ese fuese el destino que se merecía, aunque en realidad le traía sin cuidado lo que le ocurriese a la muchacha, solo tenía un objetivo y la sirena no formaba parte de él.
-Ocúpate de que sigua ahí-dijo a la vez que salía de la habitación.
La diablesa asintió, no se esperaba una felicitación por parte de la mujer, pero en el fondo sabía que era la mejor de sus diablesas y eso le constaba. Subió las escaleras de caracol lentamente, rozó sus labios y sonrió, le había robado un beso a Alex, el novio de la sirenucha de Coco. A pesar de que lo había hecho porque le apetecía y para darle celos a la muchacha le había gustado bastante y sin duda lo volvería a repetir. Dejo sus pensamientos a un lado y comenzó  a caminar por el largo pasillo hasta llegar a una gran puerta circular, pronunció un breve hechizo en otro idioma y la puerta se abrió. Dentro había una gran biblioteca, con un montón de libros de hechicería, pero sin duda los libros que más abundaban eran los de magia negra.
Sentado en un rincón había un joven atractivo de cabello rubio y ojos verdes, estaba leyendo  un libro grueso de color azul, Nerea había leído ese libro pero sabía que sólo era para magos expertos y ella se consideraba una, pero en el fondo admitía que todavía no había logrado dominar ninguno de los hechizos que contenía. Se acercó lentamente hacía el joven y miró curiosa lo que estaba leyendo, se trataba de un hechizo para leer la mente.
-Es complicado ese hechizo, te lo digo por experiencia- dijo la joven haciendo tirabuzones con su pelo.
-No te creas, yo ya lo he aprendido-dijo el joven sin inmutarse por su presencia.
La chica permaneció callada, sin saber bien que decir, se acordaba de que había estado un mes estudiando ese hechizo y todo había fracasado.
-Ahora mismo estás pensando que como es posible que alguien como yo haya podido aprender este hechizo y rebuscando más en tu mente me doy cuenta de que has traído la perla añil y a la sirena la has dejado en el Círculo del Mar Olvidado, ¿me equivoco?-dijo con una sonrisa burlona.
La diablesa no contestó, simplemente se limitó a ver como el muchacho se iba de la biblioteca, y por un momento se preguntó el origen de Sharolak, a pesar de llevar años conviviendo con él no sabía absolutamente nada de él, solo que él era el primer secuaz de Nerissa en llegar al palacio.
Mientras tanto  las sirenas se habían logrado zafar del hechizo, que inmediatamente se había deshecho con la huida de Nerea. Rina había utilizado el único hechizo que sabía para dormir a Karen, la joven se había puesto muy mal con la desaparición de su hermana y con la preocupación de que cometiese una locura Rina había tomado esa medida. Ahora entre Coco y Sara la llevaban a casa, donde las demás hablarían sobre el tema y tomarían cartas en el asunto.
Cuando llegaron a tierra firme, Madame Taki las estaba esperando sabiendo que el mal presagio que había tenido había ocurrido. Hanon estaba llamando con su Samsung a Luchia, pero cuando esta contestó comenzó a contarle las cosas maravillosas que estaba viviendo con su abuela y hermana y Hanon no tuvo el valor de contarle lo sucedido.
Mientras en la planta baja del palacio Yami bajaba por unas escaleras de caracol animada, al final de la escalera de caracol había una gran puerta con inscripciones doradas y dibujos de delfines. Pronunció unas palabras en otro idioma y esta se abrió, se trataba de una sala circular sostenida sobre columnas de orden dórica. El suelo tenía un aspecto similar al cristal, pero Yami sabía que era una substancia transparente irrompible.
En las paredes de la sala había diversos dibujos grabados que contaban la historia de la reina del castillo, Nerissa. En la pared de la izquierda había diversos aparatos que contenían en su interior súbditas de diversos reinos vecinos, pero en el fondo sabía que eses aparatos estaban reservados para las princesas sirenas. En el centro de la sala se encontraba una piscina, en la que se encontraban tres delfines que daban la bienvenida a la muchacha.
Acaso no es lindo?
Con una sonrisa la joven se acercó a ellos, los recordaba perfectamente, formaban parte de lo que anteriormente había sido su reino. La joven se quitó el vestido morado que llevaba dejando a relucir un bikini de color violeta  con palmeras blancas estampadas. Se sentó en el bordillo de la piscina y comenzó a zambullirse en la piscina. Empezó a bucear, con los delfines a su lado, solo que en la última ocasión ella era una princesa sirena y ahora era una simple diablesa, que había substituido su cola por unas piernas.
-Bonito bikini- dijo una voz familiar.
La muchacha subió a la superficie y se encontró con un muchacho de cabello rubio y ojos verdes que llevaba el torso desnudo y la miraba con una amplia sonrisa.
-Sharolak, que demonios haces aquí? Sabes que Nerissa me dio acceso solamente a mí a esta sala, como premio por haberla traído-dijo señalando una de las súbditas encerradas en los aparatos extraños.
-Me importa bien poco lo que haya dicho Nerissa-dijo a la vez que se acercaba más a ella.
-¿Qué pretendes?-contestó.
-Ya lo verás-dijo con una sonrisa un tanto aterradora.
Continuará…

Bueno espero que les haya gustado el capítulo, les agradecería que me dejasen un comentario, es para mí muy importante. Bye y nos vemos en el próximo post!

2 comentarios:

  1. Como siempre ^^ esta muy interesante ^^
    saludos n.n

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  2. aahhh demonios que le ara?!! wiii como amo ami personaje me gusta esa actitud que le puciste aahhh espero que no le aga nada pervertido!!!
    jeje me encanto sigue asi n.n

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